Os pongo aquí el cuento escrito por si a alguno de vosotr@s os apetece contarlo a alguien, ahora que ya podemos empezar a visitarnos.
17 COSAS QUE YA NO ME DEJAN HACER
Se me ocurrió grapar el pelo de mi
hermano a su almohada.
“Clap, clap, clap, clap”.
Ya no me
dejan usar la grapadora.
Se me ocurrió utilizar el pegamento
para pegar las zapatillas de conejito de mi hermano al suelo.
“Cataplum”.
Ya no me
dejan usar el pegamento.
Se me ocurrió leerle las líneas de
la mano a mi hermano pequeño para adivinar el futuro, y decirle que pronto las
hienas se lo comerían.
La línea de la Vida, la línea del corazón,
la línea de la felicidad, la línea de ¡comido por las hienas!
Ya no me
dejan leerle las líneas de la mano a mi hermano.
Se me ocurrió caminar marcha atrás todo
el camino desde casa hasta la escuela.
Ya no me
dejan caminar de espaldas hacia la escuela.
Se me ocurrió escribir mi redacción sobre
los castores en vez de sobre historia.
Ya no me
dejan hacer escribir sobre castores.
Se me ocurrió escribir mi redacción sobre
la historia de los castores antiguos.
Ya no me
dejan escribir sobre ningún castor.
Se me ocurrió contarle a la clase
entera que yo tenía cien castores en mi casa.
Ya no me
dejan decir que yo tengo castores.
Se me ocurrió dar volteretas en el
patio y enseñarle mis bragas a Johnny Whippe.
Ya no me
dejan enseñarle mis bragas a Johnny Whipple.
Se me ocurrió prenderle fuego al
zapato de Johnny Whipple usando el sol y una lupa.
Ya no me
dejan prenderle fuego a Johnny Whipple.
Se me ocurrió caminar marcha atrás desde
la escuela hasta casa.
Ya no me
dejan caminar de espaldas hacia casa desde la escuela.
Se me ocurrió congelar una mosca
muerta en la bandeja de cubitos.
Ya no me
dejan hacer hielo.
Se me ocurrió lavarme las manos en
el cuenco del perro antes de la cena.
Ya no me
dejan lavarme las manos en el cuenco del perro.
Se me ocurrió darle a mi hermano de
regalo un trozo de coliflor. ¡Allá va!
Ya no me
dejan dar coliflores de regalo.
Se me ocurrió pedirle a mi madre que
me cambiara la cena por otra diferente.
Ya no me
dejan tratar a mi madre como si fuera una camarera.
Se me ocurrió contar la triste
historia de una madre que se cayó dentro de un volcán.
Ya no me
dejan contar historias tristes sobre volcanes.
Se me ocurrió fingir que me había
quedado sorda cuando escuché "Vete a tu habitación".
Ya no me
dejan fingir que me he quedado sorda.
Se me ocurrió que podría huir para
vivir con los bondadosos y felices castores.
Ya no me
dejan hablar ni siquiera un poquito sobre castores.
Se me ocurrió decir lo contrario de
lo que quiero decir para engañar a todos.
Decir, por ejemplo: “Lo siento, cruzando
los dedos por detrás de la espalda”.
Pues resulta que sí me dejan decir
siempre lo contrario de lo que quiero decir.
Jenny Offill.
¿Os ha resultado divertido? Eso espero. Ahora vamos a corregir los deberes de ayer, página 182, 1, 2, 3 y 4. Os pongo las soluciones.
Y hoy seguimos con la parte de ortografía del tema. Ayer vimos la parte de la "h" y hoy vamos a ver la parte de la letra "x". En primer lugar vamos a leer con atención el cuadro verde que aparece en la página 183 y a continuación vamos a practicar haciendo dos ejercicios.
Por lo que los deberes de hoy son: página 183: 5 y 6.
Y con esto ya terminamos nuestra clase de lengua de hoy. ¡Qué paseis buena tarde!

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